En "Heterosexualismo y el sistema de género colonial/moderno" (Lugones 2007), propuse leer la reflexión entre el colonizador y el colonizado en términos de género, raza y sexualidad. Con esto no quise agregar una lectura de género y una lectura racial a las relaciones coloniales ya entendidas. Más bien propuse una relectura de la propia modernidad colonial capitalista moderna. Esto se debe a que la imposición colonial del género trasciende cuestiones de ecología, economía, gobierno, reformas con el mundo y conocimiento, así como prácticas cotidianas que nos acostumbran a cuidar el mundo o a destruirlo. Propongo este marco no como una abstracción de la experiencia vivida, sino como una lente que nos permite ver lo que está oculto a nuestra comprensión tanto de la raza como del género y la relación de cada uno con la heterosexualidad normativa.