El presente artículo sostiene que el capitalismo digital liderado por las grandes empresas tecnológicas es una cuestión feminista. Destaca las principales áreas de interés para los movimientos feministas que desafían el poder corporativo y buscan promover la justicia económica. Se analiza cómo las cuestiones estructurales en torno a las economías digitales afectan a las agendas feministas en torno a la reducción de la desigualdad, la protección de los derechos socioeconómicos de los grupos marginalizados y el bienestar de las personas y el planeta. Por último, se analizan brevemente alternativas y movimientos que desafían el poder de las grandes empresas tecnológicas y se apropian de las tecnologías para dar vida a visiones feministas.