Este artículo tiene como objetivo analizar los orígenes del Feminismo Radical Trans-excluyente (TERF), así como las alianzas que ha establecido con grupos de la derecha cristiana y fascista. Busca demostrar que la intervención TERF se alinea con políticas regresivas que socavan los derechos humanos de la población trans. Esta rama del feminismo se posiciona como parte de los movimientos antigénero, con el fin de destacar las similitudes en los discursos de odio y las estrategias de ataque utilizadas contra la comunidad trans. Finalmente, concluyo que el movimiento TERF está más alineado con grupos que históricamente se han opuesto a los derechos defendidos por diversos movimientos feministas. Enfatizo este punto para mantener presente la genealogía de los feminismos y evitar entregar un movimiento social de liberación y emancipación, que no pertenece a los grupos TERF pero que está siendo apropiado por ellos.