Esta propuesta establece una noción de genealogía que permite historizar las utilizaciones
del género a lo largo del siglo XX en dos grandes períodos. Uno, que considera sus usos en las
Ciencias Médicas, en las Ciencias Sociales y en los Feminismos, entre las décadas del 40 y del 80 y
otro, que rastrea sus resignificaciones feministas a partir de la segunda mitad de los ochenta hasta la
actualidad. La consideración de la coyuntura de los 80 como un tajo, nos habilita un segundo
rastreo, en el que las conceptualizaciones del género ya no remiten exclusivamente al par
sexo/género como reproductor de la dupla naturaleza/cultura. Más bien se trata de descentramientos
feministas, que buscan desconstruir el centro blanco heterosexual del feminismo hegemónico y de
los binarismos asociados, exaltando el carácter tecnológico y performativo del género.