Cada imagen de Somnyama Ngonyama es un manifiesto de resistencia que reclama visibilidad para quienes han sido despojados de ella, así como una declaración sobre los derechos humanos y de género, y sobre la importancia de la memoria en la construcción del futuro. Como se lee en el texto curatorial de la exposición, “el resultado compromete la mirada del espectador que, frente a las obras de Muholi, se ve obligado a preguntarse sobre el cómo, el cuándo, el dónde y el porqué de la construcción de estas imágenes”.